Don Bosco de visita en Corrientes
Probablemente ya han leído crónicas de la visita de Don Bosco a Corrientes. Pero creo vale la pena destacar algunos elementos distintivos: Al amanecer, en su paso por la localidad de Itatí no solo visitó a Maria, sino que también “saludó” a uno de sus muchachos, porque frente a la Basílica está el Pequeño Cotolengo de Don Orione. Luego, desde el preciso momento de entrar a la ciudad, su presencia en las calles fue verdaderamente sacramental, en el pleno sentido de la palabra. De las casi 22 horas que estuvo en nuestra ciudad, salvando la vigilia en Domingo y Laura, Don Bosco estuvo mas tiempo en las calles de la ciudad que “quieto” en las casas: Desde que llegó, a las 9 hs, anduvo paseando y bendiciendo; se detuvo uno minutos en el Hospital Pediátrico y el Convento de San Francisco, siguiendo su caminar hasta las 11, hora en que llegó al Colegio “Maria Auxiliadora” del centro: Primera fiesta multitudinaria.
De allí salió a las 14,30, se paseó –seguido por muchos “oratorianos”- nuevamente 2 horas hasta llegar al Pío XI: pasó antes por la Iglesia de la Santísima Cruz de los Milagros, donde está la cruz de urunday hecha en 1588 por los fundadores de la ciudad y es signo distintivo de los correntinos. Después, siguiendo por las calles, y saludado por chicos de distintas escuelas que vinieron de diversos barrios, se llegó a la cárcel de la ciudad. Quienes pudieron vivir ese momento dan fe de que el mismo Don Bosco Vivo era saludado por los internos, y Él los bendecía. Al salir de la penitenciaría, las 2 cuadras que hay hasta el Pío XI ya eran Oratorio: ese Oratorio Festivo originario, tal como fuera fundado 1928. Música, cantos, banderas, carteles, mucho color. Los vecinos, alumnos, exalumnos, padres, amigos, m.j.s., es decir, todos esperaban en el Patio, agolpados por la falta de lugar a que Él, nuestro papá Don Bosco arribara, después de tanta expectativa. Allí apenas estuvo hasta las 19, y nuevamente Don Bosco, muy velozmente, a la calle, a la hermosa Costanera adornada con los lapachos rosados, Otra vez, durante una hora paseándose por las calles para dirigirse a Domingo y Laura, a donde llegó a las 20 hs para la celebración de la Eucaristía, el posterior fogón y la intima vigilia con sus preferidos, en el lugar que Él seguro eligió. Al amanecer, el santo callejero se preparó y partió hacia el puente, cruzando a visitar a nuestros hermanos del Chaco, dejándonos a todos convertidos en Miguel Rua, con la mano marcada en la mitad y todo el futuro por delante.
Gracias Chamigo por venir a esta, nuestra... tu casa, Corrientes
Sergio Vallejos
(inspirado por los recordatorios
del Gringo Zanín)
